En la actualidad, en el Perú se consumen varios productos alimenticios provenientes de maíz, soya y avena transgénicos, así tenemos que en los mercados encontramos: harinas, aceites, enlatados, galletas, snack en general, arroz, papa precocida, fideos, etc., los cuales son elaborados con insumos de cultivos transgénicos o importados directamente, los estudios científicos que evalúan su inocuidad sobre la salud humana, son escasos y estos deben ser examinados con metodologías científicas rigurosas disponibles, para descartar las posibles amenazas que se ciernen contra ellos, se menciona pues que los alimentos procesados o transgénicos pueden contener varias sustancias peligrosas a la vez y su constante consumo contribuye a la aparición de diversas enfermedades, como: malformaciones congénitas, lesiones reproductivas, diabetes, obesidad, enfermedades del sistema inmunológico, síndrome de hiperactividad, tumores malignos (cáncer).
Como sabemos el uso constante y alto de los productos químicos que estas semillas permiten al final son los causantes de trastornos en nuestra salud, las especies de cultivos manejados mundialmente en mayor cantidad son el maíz y la soya, los cuales son resistentes al herbicida glifosato, el cual es el de mayor uso en el mundo, por la eficiencia de control sobre las malezas.
Los agroquímicos son poderosos causantes de enfermedades sobre todo de cáncer. A diario se usan miles de litros para la producción de alimentos, muchas veces sin el control adecuado en términos de carencias, no contribuyamos más con esta práctica que solo causa dolor, muerte y beneficio para el enriquecimiento de empresas, creo que llegó la hora de decir basta, el gobierno debe evaluar y exigir el etiquetado señalando si el producto alimenticio a consumir proviene de maíz, soya, avena, trigo, papa, arroz transgénico, es hora pues que el gobierno asuma el compromiso de defender nuestra salud y el medio ambiente.
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